Ponga: Municipio Termal

En la confluencia de los ríos Ponga y Taranes, las llamadas Mestas de Ponga o punto donde confluyen ambos ríos, hay dos manantiales de aguas térmicas y medicinales que posibilitan la declaración de Ponga como Municipio Termal, es un territorio dotado de aguas naturales de uso terapéutico con un Balneario tradicional que se diferencia por sus cualidades y utilidades de los muy recientes spa. Los manantiales se conocen desde el siglo XVIII, pues figuran en los Inventarios de Balnearios asturianos realizados en 1791 y en 1853 y son explotados desde mediados del siglo XIX, época en que se estableció la Casa de Baños de Mestas de Ponga durante más de cien años, hasta que se cerraron en la década de 1940 y se recuperaron, tras cuarenta años de abandono, en la década de 1980. Por iniciativa del Principado de Asturias en 1988 se inauguró el Núcleo de Turismo Rural de Mestas de Ponga que incluye la Casa de Baños y el Hotel La Casona de Mestas, ubicado este último en una antigua construcción rural de grandes dimensiones, con fábrica de piedra y gran alero de madera. La antigua Casa de Baños ha sido remodelada y dispone de tres bañeras de hidromasaje y de una amplia piscina, que se surten de los manantiales térmicos, que están localizadas en una cueva natural donde se localizan también servicios y vestuarios.

Desde segunda mitad del siglo XIX, el Balneario de Mestas funcionó como un pequeño Balneario rural que contaba con su propia Hospedería, a escasos metros de los manantiales, y que funcionaba como venta-refugio para el tráfico de carros y arrieros, después de vehículos de motor, en el trayecto del antiguo Camino Real de Castilla que desde La Uña, cruzando por el puerto de Ventaniella se dirigía, siguiendo el cauce del río Ponga, hasta Sellaño, Sebarga y Santillán, donde conectaba con la carretera Ribadesella-Sahagún que cruzaba la cordillera por el puerto del Pontón.

Los manantiales de la Casa de Baños aportan agua caliente (29-30º C) con un elevado caudal (8 litros por segundo) que permite llenar una amplia piscina y tres bañeras de hidromasaje independientes. Las aguas se caracterizan por su escasa concentración mineral (bicarbonato, sulfato y calcio) y su acción es sedante y analgésica. Sus componentes están recomendados en el tratamiento de neuralgias, procesos reumáticos, secuelas de traumatismos, etc. También están indicadas en algunas dermatitis y en las afecciones respiratorias crónicas. La recomendación médica aconseja la utilización de los baños durante un ciclo de 9 días seguidos, con una permanencia en el agua de 20 minutos por cada sesión.

 

Imágenes: La Casona de Mestas