La etnografía y la arquitectura tradicional son también dos excelentes motivos para echarse al monte más allá del interés deportivo. Caminar bajo su atracción deviene en un auténtico ejercicio de inmersión histórica que nos permitirá conocer un poco mejor la vida y costumbres de nuestros antepasados de la mano de auténticas reliquias:
Iglesia de Santa María de Taranes (1779)
Iglesia de Santa María de Viegu (siglo XVII)
Iglesia de San Juan de Beleño (siglo XVII)
Ermitas de Ventaniella y Arcenorio (época medieval)
Torre de Cazo (antes de 1188)
Iglesia de Santa María de las Nieves (siglo XVIII)
Palacio de la Costaniella en Sobrefoz (1770)
Iglesia de San Lorenzo de Abiegos (siglo XVIII)
La casa de la Merreguera en Abiegos (siglo XVII)
Casa Rubín en Viego (siglo XVI)
La mejor expresión artística que nos ofrece el concejo son aún más que sus obras arquitectónicas, sus manifestaciones naturales, que nos ofrece parajes y vistas sin igual. Desde las más altas montañas, hasta sus rios formando espectaculares gargantas y desfiladeros, sin olvidarnos pueblos colgados de las montañas y de la Reserva Natural Parcial de Peloño uno de los espacios forestales más emblemáticos de Astuiras por su frondosa masa boscosa de especies autóctonas, que configuran un idílico paraíso natural.
La arquitectura religiosa del concejo se refiere a pequeñas iglesiasa rurales, construidas la mayoría a finales del siglo XVIII, siendo acabadas en el XIX y en el XX. Dentro de éstas se encuentra la Iglesia de Santa María de Viego de planta rectangular, cabecera cuadrada y puerta de arco semicircular, con molduras de estilo barroco. Ambas puertas y los muros colindantes están protegidos por un original pórtico de madera rematado por zapatas talladas con volutas y motivos ornamentales geométricos.
También tenemos la iglesia de Santa María de Taranes construida en 1779, con planta en forma de cruz latina, con amplio crucero y bóveda de medio cañón en la que están representados frescos con imágenes de los cuatro evangelístas. Del mismo modo, son reseñables la iglesia de San Juan de Beleño, del siglo XVII, la de San Lorenzo de Abiegos y las dos pequeñas ermitas de Ventaniella y Arcenorio, ambas de la época medieval.
En Sobrefoz encontramos una gran casa conocida como el Palacio de la Costaniella, de planta cuadrada, realizado en mampostería y con buenos sellares tallados en las esquinas y formando los vanos. También tiene una capilla. Otras casonas importantes son la Casa Rubín de Viego, erigida en el siglo XVI, realzada en mampostería y rodeada de dependencias destinadas para el uso agrícola, también incluye un escudo con esta inscripción: "a pesar de todo veceré...Godos". O la que encontramos en Taranes, la casa de la Plazuela del Sol, con un bonito corredor de madera tallada en su frente.